Hace tres semanas fue presentada oficialmente la Estrategia de Gestión Integral de Residuos de Renca, un proyecto de la Municipalidad, en conjunto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y con la participación del Ministerio del Medio Ambiente, el Gobierno Regional, la Seremi de Salud, el Consejo de la Sociedad Civil, entre otros actores. Macarena Olivares, Directora de Medio Ambiente, Aseo y Ornato del Municipio; y Guillermo González, consultor del BID en este desafío, entregaron todos los detalles a País Circular y subrayaron que, junto con el cumplimiento de las metas propuestas, aspiran a que el modelo se replique en otras comunas.

Un ambicioso proyecto es el que articuló la Municipalidad de Renca, con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con el fin de enfrentar la gestión de residuos de una manera eficiente, innovadora y transformadora, entendiendo que se trata de un desafío ambiental prioritario. En ese contexto, se desarrolló la Estrategia de Gestión Integral de Residuos, lanzada oficialmente el pasado 12 de marzo, y donde se establecen cinco metas a cumplir al 2034, a través de 19 acciones, con el objetivo de elevar el estándar de los servicios comunales y avanzar en el reciclaje de residuos, en línea con el impulso hacia la economía circular.

Según relata Macarena Olivares, Directora de Medio Ambiente, Aseo y Ornato (DIMAO) de la Municipalidad de Renca, los primeros avances se dieron en 2017 con la llegada a la comuna del alcalde Claudio Castro (Ind.), hoy en su segundo periodo, quien incentivó inicialmente licitar contratos de gestión de residuos integrando en sus bases innovaciones en inteligencia para la fiscalización.

“Así es como incorporamos una flota de camiones con GPS, y cámaras delanteras y traseras, lo que nos permitió hacer seguimiento a las rutas y gestión de reclamos. Una vez finalizados esos contratos y encontrándonos en un nuevo proceso de licitación, el alcalde nos pidió, en el marco de la mesa de gobernanza climática al interior de la gestión municipal, seguir incorporando innovación y reformular la gestión de la limpieza comunal, en un camino sustentable”, detalla Macarena Olivares.

“Por otras articulaciones que teníamos con el BID, empezamos las conversaciones y le planteamos la idea de repensar, de una manera sistémica, la forma de gestionar los residuos en el territorio. En el fondo, cómo ejecutar la política pública nacional, a nivel local. Ya teníamos la impronta de ser el primer municipio en la implementación de la Ley REP (Ley de Reciclaje y Responsabilidad Extendida del Producto), pero venía todo lo que tiene que ver con la ley sobre residuos orgánicos. Así empezamos a trabajar y llegamos a lo que queríamos, que era un documento con un diagnóstico específico y una estrategia con una hoja de ruta”, agrega la Directora de DIMAO.

“Efectivamente, lo que hace Renca es tomar todas las políticas públicas que se han desarrollado en Chile en los últimos años en materia de economía circular y llevarlas al territorio. Decir, ‘ok, nos comprometemos con esto y lo vamos a hacer de esta manera”, destaca Guillermo González, consultor del BID en el desarrollo de esta estrategia.

Por su parte, Macarena Olivares subraya que para elaborar este proyecto, “replicable y escalable”, se integraron las miradas de los distintos actores que tuvieran algo que opinar o alguna atribución con respecto a la gestión de residuos, contando además con la validación de la comunidad.

“Articulamos una mesa ampliada integrada por el Ministerio del Medio Ambiente, la Seremi de Medio Ambiente, el Gobierno Regional, la Seremi de Salud, el Sistema de Gestión ReSimple, el COSOC (Consejo de la Sociedad Civil) en representación de las organizaciones territoriales, el Consejo Municipal y las distintas direcciones de la Municipalidad. Al menos hubo cuatro reuniones con esta mesa ampliada, en las que se trabajó el documento y luego hubo una devuelta a la comunidad con lo que logramos”, indica la funcionaria del Municipio de Renca.

 

Metas, plazos y acciones

Con el fin de conseguir una comuna más verde, limpia y sustentable, la Estrategia Integral de Residuos de Renca definió cinco metas a lograr al 2034: alcanzar una tasa de reciclaje de residuos sólidos municipales del 45%, versus el 0,41% de hoy; aumentar del 2% actual la tasa de reciclaje de envases y embalajes domiciliarios al 60%; elevar a un 50% la tasa de valorización de residuos orgánicos domiciliarios, que hoy es nula; reducir de 136 a 27 los sitios afectados por la disposición ilegal de residuos; y generar 1.200 nuevos empleos verdes asociados a la economía circular.

“El horizonte que se definió es de 10 años y eso no es al azar, sino que va en línea con el Proyecto de Ley que se está discutiendo en el Congreso en este momento, de Residuos Orgánicos y Fortalecimiento de la Gestión Municipal. Es un proyecto que habla justamente que las municipalidades deben tener un plan a 10 años y por eso mismo es que elegimos ese horizonte de tiempo”, explica el consultor del BID.

“Son metas ambiciosas, pero realistas, sí pueden ser cumplidas. Pero para eso se requiere una cantidad enorme de trabajo”, agrega Guillermo González, ex jefe de la Oficina de Economía Circular del Ministerio del Medio Ambiente.

Precisamente, con el fin de dar cumplimiento a estos objetivos, la Estrategia Integral de Residuos de Renca propone 19 acciones agrupadas en los siguientes cinco ejes: aumentar sustancialmente las tasas de reciclaje con el impulso de la Ley REP; potenciar el manejo diferenciado de residuos orgánicos; prevenir, fiscalizar y recuperar en materia de microbasurales; resolver el déficit de financiamiento hacia la sostenibilidad; y educar, innovar y comunicar para llevar a cabo esta transformación.

“En la operatividad, la educación es un ámbito de acción fundamental y es que la comunidad entienda que el residuo es su responsabilidad. Que hay una ley que tienen que cumplir, que es ilegal botar basura en la calle. Y luego, cuando tú educas a la gente en temas de reciclaje, la gente empieza a separar, entonces al vertedero la bolsa ya no va a llegar llena ¿Qué significa? Que el servicio de recolección, como se generan menos residuos, en vez de pasar tres días a la semana, a lo mejor puede pasar dos. Por lo tanto, se reduce el costo del depósito, a la vez que disminuyen las emisiones, está todo entrelazado”, expone Macarena Olivares.

Cabe destacar que Renca fue la primera comuna de Chile donde comenzó a implementarse la Ley REP, en colaboración con ReSimple, a través de un sistema de reciclaje domiciliario y progresivo. En la actualidad, en la comuna se generan alrededor de 65.000 toneladas de residuos sólidos domiciliarios, de los cuales un 30% del total corresponde a residuos de envases y embalajes.

“Junto con lo que ya está sucediendo, de la mano de la implementación de la Ley REP, en la Estrategia Integral de Residuos de Renca destaca algo en lo que todavía Chile es bastante pionero, que es hacerse cargo de la fracción orgánica, de todos los residuos orgánicos. Eso, la Municipalidad de Renca lo toma como una meta específica en el ámbito del reciclaje”, detalla el ingeniero civil UC, Guillermo González.

“Y otro elemento que yo creo que es lo nuevo que trae la economía circular, más allá de esta mirada de gestión de residuos, tiene que ver con generar empleos. Entonces, aquí lo que se busca es que la implementación de esta estrategia  también dé espacio para la creación de nuevas fuentes de trabajo, ojalá para los vecinos de la misma comuna”, añade el consultor.

“Pero otro punto importante tiene que ver con la generación de residuos de los sobreproductores y ahí nosotros vamos a desarrollar un procedimiento para empezar a cobrarles, porque eso está normado en nuestras ordenanzas. Así es un incentivo en reversa, es decir, entre más basura usted saca, más le voy a cobrar. Entonces lo obligo a tener que reducir el consumo y, por lo tanto, se reduce la cantidad de generación”, asevera Macarena Olivares.

“Y eso también es importante, porque se relaciona directamente con el tema del financiamiento. Hoy día todo lo que tiene que ver con el sistema de gestión de residuos está desfinanciado, porque lo que tú haces en definitiva es botar plata. Por ejemplo, cambiaría la percepción si la comunidad entendiera que el residuo que ve en la calle es plata botada. Si nosotros pudiéramos hacer mapas de calor con el costo de los residuos que están dispuestos en un microbasural, podríamos hacer el ejercicio de cuánta plata hay botada en ese microbasural. Mira, la estimación de plástico que hay en este microbasural corresponde a 100 mil pesos, la cantidad de latas corresponde a 100 mil pesos, y la cantidad de envases y embalajes corresponde a 50 mil pesos. O sea, en este microbasural hay 250 mil pesos botados”, argumenta la Ingeniera Ambiental de la USACH.

 

Dificultades a la vista

Si bien las metas propuestas en este proyecto son alcanzables, dentro de los plazos estipulados, hay ciertas dificultades que podrían surgir en el camino. Así lo expone Macarena Olivares a País Circular: “Creo que la meta más difícil de cumplir -y lo ha dicho también el alcalde- es la erradicación de los microbasurales. Porque no tiene que ver solamente con que tú limpies, tiene que ver con que cambies la conducta de la comunidad de no depositar residuos en la calle. Eso por un lado y, por otro, prevenir que vengan de otros sectores de la Región Metropolitana a botar a Renca, considerando que la comuna es muy accesible. Es muy fácil entrar y salir de Renca”, asegura la Directora de DIMAO.

“En efecto, en Renca hay una cantidad relevante de microbasurales y vertederos ilegales que, al final, son los que impactan más directamente en contra de la calidad de vida de las personas. Pero también recuperar esos espacios significa áreas verdes donde los vecinos y vecinas puedan estar en el espacio público”, complementa el consultor del BID.

Por otra parte, en temas de financiamiento, la funcionaria de Renca hace hincapié en el obstáculo que implican los derechos de aseo, debido a que un porcentaje menor de los vecinos lo paga incluido en las contribuciones; y entre quienes no pagan contribuciones y debiesen pagar solo el derecho de aseo, hay muchos que han sido eximidos de esa obligación debido a los antecedentes presentados en el Municipio. “Entonces, tenemos un porcentaje muy alto de gente que no paga derechos de aseo, por lo que el tema se financia solo con presupuesto municipal. A diferencia de lo que ocurre en otras comunas, como Lo Barnechea o Las Condes, donde ellos sí pagan derechos de aseo (junto a las contribuciones) por el valor de sus propiedades”.

En tanto, Guillermo González, quien como consultor se involucró directamente en  las finanzas, afirmó que “hay algunas medidas que no necesariamente requieren demasiado costo, por ejemplo, articular la fiscalización con las empresas en el sector industrial de la comuna”.

“Pero  hay otras medidas que efectivamente demandan un mayor costo, como el tratamiento de la gestión de los residuos orgánicos. Si uno quiere hacer una recolección puerta a puerta -tal como se está haciendo para los reciclables- de aquello que es compostable, eso tiene un costo que es relativamente elevado”, aclaró.

Aun así, el ingeniero civil expone que los resultados son muy beneficiosos en lo que va de la implementación de este programa. “Tener una comuna donde sus principales actores se congregan y piensan en conjunto cómo hacer de la gestión de residuos algo que sea virtuoso, y que la economía circular sea una realidad en la comuna, es algo que pocas veces se ve y por lo tanto creo que hay que aplaudir”.

 

 

Altas expectativas

Finalmente, ambos expertos coindicen y comparten con País Circular las elevadas expectativas que tienen frente a este proyecto, ya puesto en marcha en la comuna de Renca, ubicada en el sector norponiente de la Región Metropolitana.

“Yo diría que hay dos expectativas. Una específicamente con Renca, es que las metas se puedan cumplir, que las acciones se puedan desarrollar y entender que tal vez las acciones pueden ir variando en el tiempo, porque va variando el contexto. Pero en el fondo que el impulso se mantenga, eso es lo clave”, declara Guillermo González.

“Y una segunda expectativa es un poco más macro y es que este ejercicio se replique en otras comunas. En ese sentido, tuvimos mucha conciencia de que no solamente el resultado final, que es la estrategia, es algo que le podía servir a otras municipalidades, sino también el proceso, el cómo desarrollar una estrategia de este tipo. Creo que lo que no hay que hacer es un equipo consultor que desarrolle una estrategia desde lejos y te la mande al final del proceso. Sino que esto hay que construirlo con el consejo municipal, con dirigentes de las juntas de vecinos, con el mundo privado y con el gobierno regional, entre otros actores relevantes. Y eso fue lo que hicimos”, señala el consultor.

“Además de darle cumplimiento a las metas que nos propusimos y en los plazos que nos establecimos, queremos esto sea replicable. Porque creemos que es algo que otros municipios también tienen que empezar a mirar y tienen que hacer, más allá de posicionarnos como un referente. Que de verdad sea una instancia, un aporte real, para que cualquier municipalidad lo pueda tomar y replicar”, sentenció al respecto Macarena Olivares.

 

EXTRAIDO DE: PAIS CIRCULAR