Más de 250.000 toneladas de CO2 compensadas, equivalentes a lo que emiten 50.000 vehículos en un año, sumaron los primeros proyectos de reducción de emisiones, que en enero y febrero de 2024 ingresaron sus solicitudes para ser parte del Sistema de Compensación de Emisiones del Impuesto Verde.

En el mes de octubre del año pasado, el Ministerio del Medio Ambiente realizó el lanzamiento del Sistema de Compensación de Emisiones del Impuesto Verde (SCE), actividad que dio inicio a la operación de esta iniciativa que permite direccionar recursos hacia proyectos de reducción de emisiones de contaminantes.

El SCE abre la posibilidad de que los contribuyentes compensen emisiones de fuentes fijas gravadas con el impuesto verde, mediante la presentación de certificados de reducción de emisiones del mismo contaminante. Esto es relevante porque permite movilizar financiamiento desde quienes contaminan hacia la carbono neutralidad y mejora de la calidad del aire, es decir, la calidad de vida de las personas.

En esa línea es que la implementación de proyectos de reducción de emisiones tiene importantes cobeneficios ambientales, sociales y económicos, los que son especialmente relevantes para aquellas localidades que están negativamente afectadas por la contaminación atmosférica.

En virtud de lo anterior, durante los meses de enero y febrero de 2024 se recibieron solicitudes para participar del Sistema de Compensación de Emisiones del Impuesto Verde, tras lo cual ocho proyectos de reducción de emisiones fueron aprobados exitosamente, los que suman casi 260.000 certificados, equivalentes a la misma cantidad de toneladas de CO2 reducidas.

Una noticia positiva, que la ministra del Medio Ambiente Maisa Rojas valoró, asegurando que «este instrumento fomenta la inversión en proyectos sostenibles y nos permite avanzar en el cumplimiento de nuestras metas climáticas. Además, genera beneficios en la protección de la salud de las personas, la creación de empleos verdes, y la conservación de nuestra biodiversidad”.

 

En tanto, desde el ministerio de Economía, Javiera Petersen, Subsecretaria de Economía y Empresas de Menor Tamaño, destacó que “frente a los desafíos de aumentar el crecimiento económico, recuperar la productividad y generar empleos de calidad, de la mano con un desarrollo que se haga cargo de la carbono neutralidad, celebramos los avances que ha logrado el SCE. Gracias a este sistema se están abriendo las puertas para las inversiones ambientales y la transformación de la industria, en línea con los objetivos del Programa Desarrollo Productivo Sostenible (DPS), acelerando una economía más sostenible y mejorando la calidad de vida de los habitantes de nuestro país”.

En la misma línea, la superintendenta del Medio Ambiente, Marie Claude Plumer, hizo hincapié en que «pasamos de un impuesto tradicional a un impuesto más ambiental, desde la perspectiva de los objetivos de política pública en esta materia. Y eso es lo que hay que rescatar, porque implica un cambio de forma de abordar una política pública. Es un instrumento más, dentro de un conjunto que busca un mismo objetivo: la reducción de emisiones para mejorar la calidad de vida de todas y todos».

Una de las empresas que se sumó al Sistema fue Araucanía Power, con el proyecto hidroeléctrico de pasada MSA-1, ubicado en Villarrica y que logró reducir 23 mil toneladas. Ernesto Wagner, gerente general de la empresa, destacó el rol del SCE asegurando que “con el objetivo de mostrarle al mundo, los esfuerzos que estamos haciendo en este rincón de Sudamérica es que certificamos y validamos este proyecto bajo el SCE, logrando llevar adelante una exitosa validación para emitir bonos de carbono. El 2023 logramos emitir alrededor de 23 mil toneladas de certificados que fueron posteriormente transferidos a los sujetos gravados”.

Agregó que el SCE presenta grandes oportunidades, señalando que: “esta iniciativa abre las puertas para que proyectos con impacto positivo, tanto en lo social como lo ambiental, pero que no necesariamente eran rentables económicamente sean re-evaluados con miras de poder financiarse con la emisión y venta de estos certificados”.

Proyectos pioneros 

En total, fueron ocho proyectos los aprobados para que sus certificados de reducción de emisiones puedan ser parte del SCE, todos del sector de generación energética. Juntos, significan reducciones de casi 260.000 toneladas de CO2 equivalente, similar a lo que emiten 50.000 vehículos en un año. En términos de recaudación, eso significaría cerca de 1,3 millones de dólares. La totalidad de las reducciones homologadas fueron transadas y utilizadas para la compensación de emisiones por parte de 4 sujetos gravados, los que representan el 5% de un total de 87 emisores afectos al Impuesto Verde.

EXTRAIDO DE: MINISTERIO DEL MEDIO AMBIENTE