Las botellas retornables son una solución circular comprobada, que puede reducir de manera significativa y rápida la cantidad de botellas de plástico que se producen y que llegan a los océanos.

Uno de los propósitos de la Coalición Supera el Plástico es promover el cumplimiento de la Ley de Plásticos de un solo uso que, entre otras disposiciones, obliga a los supermercados, minimarkets y almacenes de barrio a vender y recibir botellas retornables. Desde febrero de 2022 los supermercados deben cumplir con esta normativa tanto para sus ventas físicas como online, requerimiento que se hizo extensivo a todos los minimarkets y almacenes de barrio en agosto de 2023.

Chile tiene una gran historia de sistemas de botellas retornables, siendo uno de los países con mayor uso de este tipo de envases, especialmente en los almacenes de barrio. Algunos supermercados habían dejado de lado la oferta de bebidas retornables, pero tras la aprobación de la ley, han debido reincorporarlas.

De acuerdo con la normativa, a partir de agosto de 2024, los supermercados deberán destinar un 30% del espacio dedicado a bebidas, a botellas en formato retornable, buscando de esta forma que exista variedad y disponibilidad.

Seguir potenciando los envases retornables es clave para disminuir la generación de basura y frenar la producción de nuevos plásticos, lo cual, a su vez, aportaría a mitigar el cambio climático. A pesar de que existe una “cultura de la retornabilidad” en Chile, las botellas desechables, fabricadas de plástico PET, son uno de los productos más encontrados en las limpiezas de playas del país, ocupando el sexto puesto a nivel nacional y el segundo lugar a nivel global.

En un informe de 2023 la ONU mencionó que la reutilización es una de tres principales acciones para terminar con la contaminación por plásticos. Implementar un sistema eficiente de reutilización tiene el potencial de generar una reducción de contaminación por este material de un 30%. De hecho, el reúso es una de las principales soluciones que se está negociando a nivel global como parte de un futuro tratado para terminar con la contaminación por plásticos.

En esta misma línea, un informe lanzado por la organización de conservación marina Oceana resalta la necesidad mundial de impulsar el uso de envases reutilizables para abordar la crisis global del plástico. El reporte muestra que aumentar el uso de botellas retornables en 10 puntos porcentuales para 2030 podría eliminar más de un billón de botellas y vasos de plástico de un solo uso, evitando que hasta 153 mil millones de estos envases lleguen a nuestros océanos y ríos.

Finalmente, es importante destacar cuál es la percepción pública frente a la retornabilidad, respuesta que encontramos en los resultados de una encuesta dada a conocer recientemente en Chile, la cual demostró que la ciudadanía identifica a los plásticos como uno de los tres problemas ambientales más importantes. Respecto de las botellas retornables, un 84% de las personas declaró saber que generan menos desechos plásticos que las botellas reciclables, lo que sugiere que el no utilizar botellas retornables se debe a “barreras de uso” y no a un desconocimiento de su impacto positivo.

 

EXTRAIDO DE: PAIS CIRCULAR