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Enero, 2024

Un informe realizado por la Asociación Nacional de la Industria del Reciclaje, en colaboración con Kyklos, revela las cifras de reciclaje de envases y embalajes y del clúster automotriz durante el año pasado, es decir, sin la entrada en vigencia de la ley de Responsabilidad Extendida del Productor y Fomento al Reciclaje. Entre los desafíos detectados por el estudio está la necesidad de mejorar la recolección domiciliaria de residuos. Desde el Sistema de Gestión (SG) de envases y embalajes ReSimple comentan que, para hacer frente a ese reto, es fundamental que los municipios avancen en los convenios que permitirán a los SG operar en los territorios.

La Asociación Nacional de la Industria del Reciclaje (ANIR) entregó esta semana las estadísticas anuales del Reciclaje en Chile, correspondientes al año 2022. Se trata cifras particularmente interesantes, debido a que son reflejo de lo ocurrido en la etapa donde ya había terminado el confinamiento más severo por la pandemia, y justo antes de la implementación de la Ley REP, cuya entrada en vigencia ha comenzado este 2023.

En las conclusiones del informe elaborado por ANIR, en colaboración con Kyklos, se destaca un aumento sostenido en el reciclaje, así como grandes desafíos: la baja tasa de valorización de algunos materiales particulares, la necesidad de mejorar la recolección domiciliaria y la importancia de fomentar el mercado de productos derivados de la valorización de residuos.

Los datos del estudio fueron obtenidos a través de entrevistas con actores clave del mercado, del análisis de datos de aduanas e informes de expertos. Abarcan dos grandes grupos de residuos: Envases y Embalajes, y el Clúster Automotriz. En el primero se incluye vidrio, aluminio, hojalata, cartón, cartón para bebida, y plásticos PET, PE y PP; mientras el segundo incluye aceites lubricantes usados (ALU), baterías fuera de uso (BFU) y neumáticos fuero de uso (NFU).

La gerenta general de ANIR, Antonia Biggs, señaló que “considerando que las cifras 2022 muestran el escenario que existía del reciclaje previo a la implementación de la Ley REP, es importante enfatizar que esta industria con trayectoria de hasta 40 años en Chile debe participar en los órganos de gobernanza de los Sistemas de Gestión, para garantizar un equilibrio adecuado de intereses entre las partes más relevantes en la cadena de valor y así realmente elevar las tasas de reciclaje”.

Es interesante destacar que la Ley REP (N° 20.920), que establece “Marco para la Gestión de Residuos, la Responsabilidad Extendida del Productor y Fomento al Reciclaje” establece seis productos prioritarios, para dos de los cuales este año comenzó la implementación en pleno, es decir, empiezan a corres los tiempo para las metas de reciclaje. Se trata de NFU, en vigencia desde enero, y de Envases y embalajes (EyE), vigente desde septiembre.

En el caso de los EyE se trata de la categoría de residuos más masiva y ciudadana de la Ley REP, por lo que el desafío que menciona ANIR de mejorar la recolección domiciliaria será determinante a partir de ahora. En ese marco, el gerente general del Sistema de Gestión (SG) para envases y embalajes ReSimple, Isidro Pereda, señala que para llegar cada vez a más casas y poder cumplir las metas que impone la Ley REP, los municipios tienen un rol fundamental.

“Con la Ley REP hay un cambio en la forma en que se van a efectuar muchas de las recolecciones y valorizaciones de residuos para que, en el largo plazo tengamos un servicio de recolección mucho más homogéneo y también más costo eficiente (…) Para que eso se logre, para que el sistema se consolide, es necesario que los municipios se pongan las pilas y vayan haciendo convenios con los Sistemas de Gestión para que sean estos los que organicen y financien la recolección y reciclaje de los residuos de sus vecinos”, explica el gerente general de ReSimple, Sistema de Gestión que reúne a más de mil empresas productoras en el marco de la Ley 20.920.

A su vez, Rodrigo Valiente, director de Planificación y Desarrollo de Negocios de KDM Empresas, también pone énfasis en el desafío a nivel domiciliario. “El estudio de ANIR refuerza lo que ya sabemos en relación a que a nivel del público consumidor final las cifras de recolección y reciclaje son muy bajas. , lo hay más en el sector industrial donde hay demanda. En cambio, a nivel industrial hay una tasa mayor de reciclaje, sobre todo en los sectores donde hay demanda con capacidad instalada en Chile, como el caso del cartón y el vidrio”.

Para abordar ese reto, “los primero años de la Ley REP el énfasis tiene que estar en la educación de la ciudadanía, para que haga una separación correcta de los envases reciclables en sus hogares, idealmente en un solo recipiente -máximo dos-de tal forma que las plantas separadoras -que se sumarán a la que hace años tenemos en KDM- puedan hacer la separación automática de todos los productos y así mejorar la calidad de los fardos que se entregan a las empresas valorizadoras”, señaló el ejecutivo de KDM Empresas, compañía con una larga trayectoria en gestión de residuos en el país.

Metas REP versus total de reciclaje

En relación al informe elaborado por ANIR en colaboración con Kyklos, Isidro Pereda, de ReSimple, considera “súper valioso el esfuerzo que se realiza para recabar los datos de todo lo que recicla en nuestro país”. En el caso de envases y embalajes, este total -subraya- considera principalmente tres fuentes: el componente industrial y comercial, es decir, los residuos que están en los patios traseros de las empresas; el componente de venta directa del canal recolector, de recicladores de base y de otros recolectores (como jaulas para PET, campanas para vidrio, etc.); y el componente domiciliario que, como señala el estudio, aún es bastante menor.

Hasta ahora, esas fuentes han operado de manera autónoma, sin un marco legal unificador, por lo que la implementación de la Ley REP implicará una modificación destinada a una gestión más homogénea, que llegue a todos los rincones del país, con menos descarte de materiales (por suciedad, por ejemplo) y, sobre todo con una completa trazabilidad. Así lo explica el gerente general de ReSimple, quien comenta que “habrá una trazabilidad total -recolección, clasificación, valorización-, que el municipio y sus vecinos sepan qué se hizo con el residuo que separaron en las casas”.

Este cambio será paulatino, señala Pereda, en la medida en que los SG vayan operando en los territorios, principalmente mediante los convenios con los municipios. Así, dichos Sistemas de Gestión llevarán el registro de los residuos de los que se están haciendo cargo y, de ese modo, podrán constatar que los productores sujetos a la Ley REP están cumpliendo sus metas.

Al respecto, el ejecutivo de ReSimple llama la atención sobre una “paradoja” que se producirá con las cifras -al menos por un buen tiempo, mientras se consolida el sistema de responsabilidad extendida del productor-, pues la cifra total de reciclaje será algo distinto a la metas de la REP. Para explicar esto, Pereda toma como ejemplo lo que ocurre con los vidrios -aunque también pasa con otros materiales-, y debiera ir cambiando a medida que, mediante los convenios con los municipios, los sistemas de gestión operen en los territorios.

“Gran parte del vidrio reciclado actualmente viene de los patios traseros de empresas que utilizan envases de vidrio para fabricar sus productos y que tienen estos envases quebrados a propósito de su operación -empresas de cervezas, las viñas, etc.-; por otro lado están las campanas de las distintas vidrieras, que son aproximadamente 4.000 a lo largo del país (…) De todo ese vidrio que se recicla, solo un porcentaje mínimo se está computando en la REP, porque solo se consideran los números de la recolección de vidrio en los cuales tienen injerencia los Sistemas de Gestión (…) A modo de ejemplo, en este momento, de las 4.000 campanas, los Sistemas de Gestión tienen 400, es decir, el 10%”, concluye el gerente general de ReSimple.

 

Las estadísticas 2022

El informe de ANIR entrega para cada uno de los materiales cifras detalladas, algunas estimaciones, conclusiones y observaciones por separado, acá presentamos algunas de los datos principales para el año 2022.

Cartón: De todo el cartón disponible en Chile para el año 2022 (856.061 toneladas) se gestionó un 47,8%, mientras que el 52,2% restante no fue valorizado. Se estima que la mayor parte del cartón valorizado es de origen industrial. Aún no se ve un aumento en la recolección domiciliaria, lo que se espera que cambie con la reciente entrada en vigencia de la Ley REP.

Vidrio: Se gestionó un 33% del material disponible en el país para el año 2022, equivalentes a 148.752 toneladas. La valorización de vidrio tiene un aumento sostenido en los últimos seis años debido a las distintas campañas realizadas en torno a este material y se observan esfuerzos por mejorar la recolección en regiones.

Aluminio: La gestión de aluminio (las latas de bebestibles representan el 72,8% de este material) alcanzó el 21,3% del material disponible en el país.

Hojalata: El material gestionado en el país alcanza un 59,4% de un total de 58.213 toneladas de material disponible. Para el análisis de la cifra, se debe tener en cuenta que el mercado de la hojalata es extenso y diversificado, y se estima que solo entre un 3% y un 4% del total de la hojalata corresponde a envases y embalajes; sin embargo, es difícil separar el componente de EyE del total de la chatarra, ya que esta distinción no es relevante para su valorización. Se espera que con la implementación de la Ley REP, esta estimación mejore, ya que se espera que los materiales lleguen separados a las plantas de valorización, lo que facilitará la identificación y gestión más precisa de los envases y embalajes de hojalata.

Cartón para bebidas: Se registró una gestión de 624 toneladas anuales, representando un 2,5% de las 25.800 toneladas de material disponible.

Plásticos: El estudio evalúa envases y embalajes de PET, PE y PP. Para el PET, se gestionó para el año 2022 un 18,6%, y aunque se ha mantenido constante, se espera un cambio con la implementación de la Ley REP. En el caso del PE y PP, se gestionó un 48,4% y 19,2% respectivamente del material disponible en el país.

Aceite Lubricante Usado (ALU): El 60,6% de ALU se gestiona adecuadamente. Baterías: Para el año 2022 se gestionó un 79,8% de las baterías fuera de uso (BFU). Neumáticos: Se gestionó el 13,1% de los neumáticos fuera de uso (NFU).

 

EXTRAIDO DE: PAIS CIRCULAR